Los mitos falsos sobre el reciclaje son esas frases que escuchamos en nuestra cotidianeidad y que de alguna manera o en parte carecen de verdad. Tenemos que desmitificar todo aquello que maliciosamente apunta a desprestigiar el reciclaje.

Partamos de que el hombre en la antigüedad no tenía las herramientas necesarias para explicar muchas de las cosas que hoy conocemos gracias a la ciencia y la tecnología. Por esto, recurría al mito, el cual es un relato que las culturas utilizaban para explicar algo de la “realidad”, ya sea un elemento de la naturaleza, una costumbre, el origen del hombre o del mundo. Son relatos que nacen de la imaginación de las personas y que se propagaban oralmente y que a su vez dan cuenta de la filosofía de un pueblo.

Ahora bien, qué se gana o quién gana sosteniendo “falsos mitos sobre el reciclaje”, la verdad es que nadie. Porque el planeta que tenemos es uno y tenemos que hacer lo mejor que se pueda por él y las futuras generaciones. “Somos animales de costumbres” dice una voz popular, y el reciclaje se trata de eso de generar y trabajar en sostener mejores hábitos. 

En el sitio de National Geographic se publicó el artículo “5 mitos del reciclaje derribados”, los cuales citaremos sus enunciados para completarlos, contextualizarlos con respecto a nuestro país y agregar otros:

Mito N.° 1: “No necesito preocuparme por separar nada; puedo arrojar todo lo que quiero en un bote de basura de reciclaje y la ciudad lo clasificará”. Con respecto este primer mito hay que tener en cuenta que cada jurisdicción tiene un propio sistema de recolección, incluso varían desde los contenedores hasta la frecuencia y los horarios de los servicios. Por lo tanto, es una responsabilidad de los usuarios la separación de los residuos y la colocación de los mismos en los contenedores o lugares correspondientes a su composición.

Mito N. °2: “Los programas formales de reciclaje eliminan los puestos de trabajo de los clasificadores de basura; por eso, es mejor dejar que la basura quede donde cae, ya que aquellas personas que la necesiten la recogerán para su reutilización”. Las plantas recicladoras generan puestos genuinos de trabajos denominados “empleos verdes” que se rigen por las leyes laborales vigentes. De este modo, se avance sobre el trabajo decente, claro que hay otros actores informales, pero justamente es lo que debemos evitar propagar ese tipo de trabajo desprovisto de seguridad.

Mito N.° 3: “Los productos elaborados de más de un tipo de material no pueden reciclarse.” Justamente, son las plantas recicladoras quienes se encargan de desamblar los productos en sus componentes y clasificarlos, por lo que este mito es completamente falso. 

Mito N.° 4: “Si, de todos modos, todo puede reciclarse únicamente una vez, ¿cuál es el punto?” El mito cuatro, es falso sobre todo porque cae en el peligroso terreno de la generalización. Hay diferentes materiales y muchos de los cuales pueden ser reciclados una y otra vez, sin que esto afecte su calidad.

Mito N.° 5: “Reciclar es, en el mejor de los casos, una gran extralimitación de los gobiernos o, en el peor de los casos, un fraude. De cualquier manera, no tiene beneficios reales para el planeta.” Aquí, no solo que estamos en presencia de un falsedad, sino que para desmitificarlo le caemos con el peso de la ley. Cada vez estamos más avanzados en el derecho ambiental. El artículo 41 de “La Constitución Nacional” de la Argentina, establece que: “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo.” Además, también nos regimos por las leyes: de Ley 13.592 protección del medio ambiente-recolección de residuos domiciliarios-tratamiento de residuos y la de Residuos Peligrosos nº 24. 051. Por lo tanto, no es una extralimitación del gobierno ocuparse del reciclaje, lo que tampoco quita la responsabilidad de cada ciudadano.

Otros mitos que podemos agregar son frases que circulan como “Reciclar no es fácil” y “Si reciclo en casa genero una montaña de basura”. Es posible que no sea una tarea sencilla, pero también es importante que no siempre se pueda optar por el camino llano. Requiere dedicación y compromiso con el cuidado del medio ambiente, buscar información confiable, comenzar con pequeños pasos, hasta generar un hábito.

 “No ayudamos mucho al planeta reciclando” acá muchos quieren equiparar otras acciones del cuidado ambiental con el reciclaje. Aspecto a desestimar, porque lo fundamental es que podamos hacer todas las cosas que están a nuestro alcance para mejorar o no perjudicar al planeta.

“Si yo pago por el servicio municipal, ¿no está incluido el reciclaje?” en este caso debemos conocer a fondo el servicio que nos brinda nuestro recolector de residuos, saber cómo están conformados sus camiones (algunos ya vienen con diferentes compartimentos).

“Si reciclo en casa genero una montaña de basura”, esto no es así porque gracias a la prolífica oferta de bazar podemos utilizar cestos de colores y de tamaños pequeños, descubrir por experiencia qué cesto se llena más rápido. Es muy posible que concluyamos en que los papeles y cartones o vidrios desechemos más que los restos orgánicos.

En fin, hay muchos mitos falsos acerca del reciclaje que circulan por nuestro entorno. De ahí que sea fundamental investigar y leer de sitios confiables todo lo que necesitamos saber sobre estos temas. Siempre tener en cuenta que cada contribución que hacemos suma, pero entender también que estamos en una situación crítica y que el planeta nos necesita.