Los metales como recurso, material y componente tienen propiedades específicas. Conocemos lo suficiente sobre sus usos, pero ¿sabemos de sus propiedades? Cuando se desecha, ¿qué debemos saber? ¿Los metales se pueden reducir, reutilizar y reciclar?

Metales

La edad del metal como material en el planeta 

Hace aproximadamente 6.000 años atrás los seres humanos aprendían a moldear y fundir el metal, dando comienzo a las edades de los metales: cobre, bronce y hierro. 

Desde el descubrimiento del metal y los diversos usos que se le han dado a lo largo de la historia, somos testigos de su gran utilidad. Pero sabemos ¿cuáles son las propiedades de los metales más importantes?

Según publicaciones que podemos encontrar en CONICET -Argentina- (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) los metales más importantes son los que se definen como pesados. Es decir, aquellos que poseen una densidad seis veces superior al agua entre los cuales se distinguen Arsénico (As), Cadmio (Cd), Cobalto (Co), Cromo (Cr), Cobre (Cu), Mercurio (Hg), Níquel (Ni), Plomo (Pb), Estaño (Sn) y Cinc (Zn). Algunos metales pesados pueden resultar tóxicos en determinados niveles de concentración en el aire, lo cual perjudica la salud humana y animal.

Metales pesados ¿Cuáles son sus propiedades físicas?

Las propiedades físicas más importantes de los metales son cualidades que se pueden observar y medir sin alterar la composición del material. Por ejemplo, sabemos que los metales brillan, esto es una propiedad que observamos y además podemos medir según metales más brillantes y algunos otros más opacos. Para destacar el brillo de un metal no es necesario ningún proceso químico que evidencie esta propiedad, es decir se encuentra de por sí en estado ambiente. Otra propiedad es la solidez a temperatura ambiente, a excepción del mercurio que se encuentra en estado líquido.

Otras propiedades de los metales pesados, son la maleabilidad y la ductilidad. Un metal es maleable porque se puede golpear hasta expandirse en una lámina, lo cual permite producir herramientas y utensilios de diversos usos. Un metal también es dúctil en la medida que puede cambiar de forma sin romperse. 

Los metales también son grandes conductores, no sólo de electricidad, también de calor y de sonido, entendiendo que cada metal tiene su grado de conductividad. Hay aquellos que conducen la electricidad con mayor eficiencia que otros, un ejemplo de esto es la plata.
La mayor propiedad de los metales pesados es su dureza, es decir  resultan grandes materiales para resistir procesos de presión y de temperatura, esto significa que tienen gran durabilidad. Y además permite un gran uso de estos materiales en la construcción de viviendas o de productos de uso particular.

¿Los metales se desechan?

La producción de tecnología y de aparatos electrónicos ha crecido en el último siglo mucho más que en épocas anteriores. Lo que conlleva una mayor utilización de metales como recursos materiales en este tipo de industrias. Además, estamos en una situación crítica a nivel ambiental, porque el desecho metalífero ha influido en el aire y en el suelo contaminando gran parte del planeta. Las masas de agua también están afectadas por el desecho metálico que muchas veces se atasca en ríos y mares. Si bien, el aluminio es uno de los metales más reciclados y reutilizado en el planeta, todavía faltan estrategias de reciclaje para aquello que está hecho con otros metales.

Los metales requieren procedimientos de reducción, reutilización y reciclaje más específicos dado que por gran parte de sus propiedades resulta difícil de remover con procesos de agentes orgánicos. Los metales ocupan espacio como materia y también lo hacen como desecho, requieren de procesos de tratamientos que van más allá del reciclado barrial. Necesitan de procesos de reciclaje que además, no impacten de manera negativa al medio ambiente. Los metales ocupan gran lugar en las diferentes industrias que los utilizan como componentes para sus producciones. Esto también requiere conciencia a la hora de pensar cómo desechar un metal sin que perjudique de manera sistemática al planeta.
Los metales se utilizan en muchas áreas de la vida humana, son beneficiosos en su utilidad: vivienda, salud, comunicación, etc. No obstante, sin un debido tratamiento como desecho pueden resultar tóxicos para cualquier ser viviente.


Los datos más curiosos acerca de los metales

En la tabla periódica hay 118 elementos, 91 son metales que a su vez se clasifican en cuatro grupos: metales alcalinos, metales alcalinotérreos, metales de transición y metales post-transición. El aluminio y el hierro son los metales más abundantes en la tierra. Incluso el cuerpo humano tiene metal en su composición orgánica. El calcio está presente en todo el sistema óseo y el hierro, el responsable de transportar el oxígeno y el dióxido de carbono en nuestros glóbulos rojos. Los metales se pueden combinar con otros metales o materiales, esto se conoce como aleación lo que permite una multiplicación como recurso, produciendo así un nuevo material. Diversas expresiones culturales a través del arte se han conservado gracias a la durabilidad porque fueron realizadas a partir de metal. La escultura y la pintura han utilizado este material desde tiempos muy antiguos. El acero quirúrgico que es una aleación de cromo (12–20%), molibdeno (0,2–3%) y, en ocasiones, níquel (8–12%) revolucionó la medicina y la manera en que se llevaban a cabo cirugías. Hay metales que son clasificados como preciosos por encontrarse en estado libre en la naturaleza, es decir, que no se encuentran combinados con otros elementos formando compuestos. Los cuales han generado una poderosa industria de la joyería y producción de dinero a través de la moneda.
El oro por ejemplo según su aleación con otros metales puede manifestar hasta siete tonalidades de colores diferentes.