Los residuos electrónicos son un mal que va en incremento en nuestro tiempo, qué son y qué hacemos con ellos.

Residuos electronicos

De algún modo como usuarios la oferta de aparatos eléctricos y electrónicos nos impulsa a un recambio de equipos cada vez más frecuente, nos ofrecen mejoras en funciones, diseños u optimizaciones varias. Un aparato electrónico se convierte en residuo cuando su usuario lo descarta. Pero con el fin de cuidar al planeta no debe ser descartado como cualquier otro residuo, ya que en muchos casos contienen compuestos tóxicos.

Según los datos publicados en la página de Greenpeace: “Nuestro país [Argentina] ocupa el tercer puesto en la generación de desechos electrónicos con casi 500 kilotoneladas, según el reporte ¨Tecnología para la acción climática en América Latina¨ de la Asociación GSMA y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), publicado en junio de 2018. El ranking lo encabeza Brasil, con más de 1500 kilotoneladas y lo sigue México que supera los 1000 kt”[1]. En dicha página exponen estos datos sumamente alarmantes y también, la responsabilidad de los fabricantes de los AEE (Aparatos Eléctricos y Electrónicos).

Con el fin de conocer un poco más acerca de estos temas le realizamos una breve entrevista a un especialista, ingeniero eléctrico y con experiencia en energías renovables, Rodrigo Gómez[2].

  1. ¿Cómo le explicarías al ciudadano común la diferencia entre un aparato eléctrico y uno electrónico?

 En ambos casos se trata de aparatos que funcionan con electrones fluyendo a través de pistas o “cables” de cobre. Pero en electricidad normalmente se manejan corrientes y tensiones de mayor magnitud, tensiones de 220 Voltios como se tiene en los tomacorrientes y corrientes que van de los 0,5 a 15 amperes que consumen los diversos electrodomésticos, que se pueden encontrar en el hogar. En cambio, en la electrónica se pueden encontrar tensiones que van de los 5 voltios a unos pocos milivoltios así también como unos pocos miliamperios. Otra diferencia fundamental es que en general la electrónica o dispositivos electrónicos son alimentados por tensiones continuas (corriente continua) y los dispositivos eléctricos por tensiones alternas (corriente alterna).

La electricidad sirve para alimentar todos los dispositivos en general, sean eléctricos o electrónicos, solo que como se dijo, los dispositivos electrónicos funcionan con tensiones continuas y de menor magnitud, es por esto por lo que estos dispositivos se conectan a una “fuente” que convierte la energía eléctrica alterna a continua.

2. ¿Mito o realidad: qué es la obsolescencia programada?

Se entiende como “obsolescencia programada” cuando un producto está diseñado deliberadamente para tener un tiempo de vida específico.

En general los productos que se diseñan y producen llevan implícito un periodo de “vida útil”, parte del trabajo de quien diseña el mismo es definir su vida útil y/o la de sus componentes con un margen de error razonable. En el caso de la electrónica, si vemos el caso de los dispositivos electrónicos que más han evolucionado en los últimos años como lo son las computadoras y los celulares, se observa que los principales avances han venido dados por las mejoras tecnológicas en procesadores, en software, mayor capacidad de memoria, resolución de cámaras, etc. Estas mejoras han sido acompañadas por la demanda en la medida de que el mundo ha evolucionado a su par, requiriendo cada vez más capacidad de procesamiento, software que requiere cada vez más recursos, teléfonos celulares que adquieren un rol cada vez más importante en la vida de las personas y deben evolucionar en consecuencia.

La obsolescencia entonces adquiere una dinámica acorde al desarrollo de la tecnología, se desechan dispositivos electrónicos a una tasa que está relacionada con la velocidad a la cual surgen/se adquieren los nuevos.

3. ¿Qué pensás sobre los residuos electrónicos?

En particular, los residuos electrónicos presentan un problema debido a que son generados por mercados que han evolucionado a grandes tasas en los últimos años (teléfonos celulares, computadoras, etc), las expectativas son que continuarían haciéndolo y, por ende, se continuarán generando residuos de este tipo en grandes cantidades, lo que producirá un aumento en la contaminación ambiental. Se debe tener en cuenta que los dispositivos electrónicos contienen una variedad de materiales contaminantes. Algunos de estos materiales al ser quemados producen sustancias cancerígenas.

 4. ¿Los vertederos mundiales, son la única opción? Sí/no. ¿Por qué?

 No, también existe la opción de reciclar este tipo de dispositivos, o al menos reutilizar parte de sus componentes. Actualmente no se recicla una proporción importante de los desechos electrónicos que se generan a nivel mundial. En gran parte, puede deberse a una cuestión de costos. La producción de los componentes electrónicos en base a materias primas se ha masificado y por ende sus costos han sido reducidos (economía de escala), por otro lado, existen pocas empresas en el mundo que reciclen componentes electrónicos. Esta práctica quizá se vuelva más relevante en el futuro cuando el mundo le dé mayor importancia, tal como ocurrió con el fomento de los vehículos eléctricos frente a los propulsados por la quema de combustibles fósiles.

 En fin, pudimos acceder a especificidades de los AEE. Además, un tema que está en permanente tensión como lo es la “obsolescencia programada”, de la que muchos acusan a los fabricantes de una proyección corta con la intención de elevar sus ventas. Es un hecho que la incrementación de los residuos electrónicos va a continuar, pero ¿qué hacemos? Como un mínimo aporte al alcance de cualquier ciudadano debemos descartar estos productos, en los puntos destinados para ello. Cada vez son más jurisdicciones y provincias que se suman desde sus secretarías o ministerios con campañas y espacios para los residuos electrónicos.

[1] https://www.greenpeace.org/argentina/involucrate/los-residuos-electronicos-no-son-basura/.

[2] Perfil Linkedin: https://ar.linkedin.com/in/rodrigo-gomez-617a19bb.